Visitar las Islas Cíes, un estímulo para los sentidos

Estefanía
Estefanía España

Siempre que pensamos en islas, todo el mundo hace aluvión de ideas a las Canarias o las Baleares, pero también podemos encontrar pequeños paraísos al lado de casa sin mover apenas un dedo, disfrutando también del sol, la playa, la acampada, el buceo o el senderismo.

No os vamos a negar, no vais a encontrar el agua caliente de las Baleares ni tampoco la tierra volcánica de las Canarias, pero estamos seguros de que este huequecito de naturaleza poco explotada puede convertirse en un derroche de virtudes y estímulos para vuestros sentidos.

Nuestra primera recomendación es que viváis la experiencia acampada, si bien es cierto, las Cíes disponen de un espacio habilitado con una especie de "tepee" con cama y colchón, no hay nada como dormir en contacto con la naturaleza en una tienda de campaña. A ver, evidentemente, todo depende de la comodidad que busque cada uno, y de la economía, pero si eres un "natural lover" no dudes en coger tu pedacito de terreno y hacerlo tuyo en el camping, será un derroche de relax para ti. No hay más motivo para desconectar que el estar allí perdido, en la naturaleza, en la penumbra de la noche con los ruidos de la nada, disfrutando de la inmensidad de la noche que acoge tus pensamientos.

Llega el día y podrás realizar un sinfín de cosas. Hay programas de iniciación al buceo o de buceo libre, dependiendo del nivel de cada persona. Si eres un amante de la inmensidad del océano, aunque no vayas a ver la gran barrera de coral, será sin duda una experiencia apabullante el poder la diversidad marina del océano Atlántico. Después podrás conectar con la tierra, subiendo al Alto del Príncipe o recorriendo sus rutillas de senderismo, bastante abiertas y accesibles para todos los públicos, con unas vistas impresionantes y unas puestas de sol que te dejarán con la boca abierta, la mente despejada y el alma liberada.

También te verás un día en Rodas, seleccionada como una de las mejores playas de toda Europa. Si, el agua está congelada. Si, la arena es sospechosamente fina. Si, las vistas son increíblemente excepcionales. Y si, estoy seguro que la disfrutarás como un enano. Pero no es sólo la playa de Rodas, ya que el resto de playas cubren esa inmensidad de plenitud para cualquiera, desde nudistas a vestidas, jaja, disfrutar del sol rozando cada centímetro de tu piel se convierte en salud para tu cuerpo. Yo disfruté especialmente de la poca masividad de la Praia de Figueiras, los cuerpos al aire, la libertad, la cuasi soledad en comparación con Rodas, el ver el mar, la ligera brisa en mi piel...repetiría una y mil veces.

A continuación os dejamos algunos enlaces de interés por si queréis consultar datos de reserva, no olvidéis que debido a ser un paraíso natural, los aforos están limitados. Las reservas, sobre todo si son en fin de semana, se agotan volando, y a veces uno no sabe dónde le va a apetecer pasar el día tomando una comida veraniega, ¿no?. Consulta en:

  • FERRY

     

    Son varias las compañías que operan el recorrido hasta las islas, todas ellas con sus precios y sus horarios, aunque son similares. La mayoría operan desde Vigo, pero también encontrarás barcos desde Cangas, Bueu, Baiona... Observad bien las condiciones de cancelación, inclusión de los horarios, etc., no querréis tener algún contratiempo después.
  • CAMPINGEvidentemente, en necesario reservar con antelación, y sobre todo, se deben cumplir las normas, la naturaleza está para cuidarla y respetarla, y por ello, debemos de ser conscientes dónde estamos y qué se ha venido a hacer a un paraíso así. Encontraréis ambas modalidades de reserva, con tienda o sin ella, y ante cualquier duda, el personal siempre está atento y dispuesto a resolverla.

Pocas puestas de sol veréis iguales y pocas veces la soledad te abrumará mientras el sol escapa en la magnitud del agua del mar, encogiendo tus pupilas, grabándose en tu memoria, haciéndote sentir diminuta en toda su inmensidad. Creo que pocas puestas de sol me han dejado tan llena y vacía al mismo tiempo.

Creo que os lo estoy vendiendo bien, ¿no? Exactamente, podemos escapar a miles de kilómetros de nuestra ciudad, evadirnos de la más absoluta y abrumadora sociedad, bien sea en las tierras más calurosas o más frías, pero sin duda, la naturaleza de las Cíes se convertirá en algo que se grabe en tu memoria tan pronto te veas subido en el ferry de camino hacia ellas. ¿Te animas a visitar y vivir la mini aventura gallega?

Comentarios